Revolución del 48
1. LA CONFLICTIVA DECADA DE LOS AÑOS 40
EL GOBIERNO DE CALDERON GUARDIA:
En 1940 fue electo como
Presidente de la República el
Dr. Rafael Angel Calderón Guardia, en un ambiente
de consenso. Durante su gobierno (1940-1944),
inspirado en la doctrina social cristiana, y
aliado con fuerzas progresistas del país, se llevó a cabo la
Reforma Social. Sus mayores obras fueron la
creación de la Caja Costarricense del Seguro Social,
el Código de Trabajo, y las
Garantías Sociales, capítulo de reformas
incorporadas a la Constitución de 1871, encaminadas a lograr una mayor
justicia social. También, por iniciativa de su Secretario de Educación Pública
Luis Demetrio Tinoco Castro, se abrio la
Universidad de Costa Rica, se logró un
acuerdo limítrofe con Panamá, y
muchas otras leyes cuyo objetivo era favorecer a
las clases más desposeídas.

Manuel Mora, Monseñor Victor Manuel Sanabria, Luis Demetrio Tinoco,
Teodoro Picado Michalski y el Dr. Rafael Angel Calderón Guardia,
celebran la promulgación del Código de Trabajo. 15 de setiembre de 1943.
Pese a la popularidad de la reforma social el gobierno
calderonista fue duramente atacado. La C.C.S.S. fue acogida con beneplácito
por la clase trabajadora, pero no por los sectores agroexportadores y
financieros, que sentían una actitud peligrosamente intervencionista del
Estado y que atentaba contra sus intereses; además fueron cuestionados algunos
contratos que entregaron la riqueza nacional a manos extranjeras (la
distribución de la gasolina y la administración de los servicios eléctricos) y
fue denunciada la corrupción en el manejo de los contratos de licitación de obras públicas.
Con la declaratoria de guerra a
Japón el 8 de diciembre de 1941, el Gobierno se alínea frente a las potencias
del Eje, en una clara posición antifascista. Esto trajo como consecuencia
la suspención de las garantías individuales durante sesenta días y que se
crearan campos de concentración, donde fueron recluidos ciudadanos de Alemania
e Italia. También se expropiaron los bienes de la comunidad alemana instalada
en el país, sector muy fuerte de la oligarquía cafetalera, y ello dio pie a
abusos y enriquecimiento ilícitos con las propiedades de esas personas..

Declaración de guerra contra el Japón, 1941.
La ley del 25 de mayo de 1942 creó la Junta de Custodia de la
Propiedad Intervenida, que confeccionó un reglamento de remate y adjudicación
de propiedades expropiadas y fueron publicadas listas negras
de alemanes, italianos y japoneses, para confiscar sus bienes. En este
contexto, el mercado americano fue la salvación de la actividad cafetalera.
Todos estos elementos, sumados a la corrupción administrativa,
hicieron que, conforme pasaba el tiempo, el gobierno se ganara más adversarios,
situación que se complicó por una campaña de desprestigio dirigida por la
prensa contra el gobierno y sus aliados.
LA OPOSICION Y LAS ALIANZAS
Las molestias y el descontento del sector conservador
(cafetaleros, banqueros y comerciantes) durante el período calderonista, hizo
que formaran el Partido Demócrata, con don León Cortés Castro
como líder. Algunos otros sectores fortalecieron la oposición, configurándose
ésta posteriormente en un bloque alternativo de poder.
El supuesto fraude electoral de 1942, provocó un intento de
derrocamiento al gobierno calderonista, para lo cual fue solicitada
colaboración a Manuel Mora Valverde, máximo líder
comunista de la época.
Mora se opuso, y más bien se unió
al Gobierno, en un afán de defender las Garantías Sociales, y de apoyar su
política internacional de enfrentamiento al fascismo.
De aquí en adelante se acuña popularmente el mote de
caldero-comunistas, para los seguidores de ambas tendencias.
La Iglesia Católica en la figura de Monseñor
Víctor Manuel Sanabria, también asumio un papel
de aliado del Gobierno durante este período, respaldando las Garantías Sociales
y el Código de Trabajo. También pesaron en esta adhesión el apego del Dr.
Calderón Guardia a la doctrina social de la iglesia, el hecho de que se emitió
un decreto a favor de la enseñanza de la religión, y la apertura intelectual e
inteligencia de Monseñor.
Dentro de esta alianza se definió
que desaparecería el Bloque de Obreros y Campesinos, como se llamaba el partido
comunista, y que se fundaría un partido nuevo: Vanguardia Popular, el cual no
lucharía por una ideología, sino por un programa social.
En julio de 1942 el gobierno de Calderón se enfrenta a un
nuevo enemigo:
A raíz del hundimiento del navío San Pablo, supuestamente
torpedeado por un submarino alemán al frente de Puerto Limón, hecho en el que
murieron 24 personas, los comunistas hicieron una manifestación de protesta.
Después la manifestación degeneró en disturbios, vandalismo, pillaje y saqueos
de casas comerciales de alemanes, italianos y franquistas (españoles), sin que
la autoridad los frenara. La oposición culpó al gobierno del hundimiento, así
como de la manifestación organizada en San José. Estos acontecimientos llevaron
el 8 de julio a don José Figueres Ferrer,
prominente finquero del sur de San José, a pronunciar un encendido
discurso por radio en el que afirmó: "Lo que el
gobierno debe hacer es irse", discurso que fue interrumpido por el gobierno;
Figueres fue detenido y posteriormente expulsado de Costa Rica y enviado en
calidad de exiliado a El Salvador, de donde posteriormente viajó a México.
EL GOBIERNO DE TEODORO PICADO
En 1944 Calderón Guardia es sustituido por
Teodoro Picado Michalski como Presidente de la
República. La oposición calificó esas elecciones como fraudulentas.
El periodista Otilio Ulate, con su pluma incisiva,
escribió desde su periódico La Hora: "Hoy se ha consumado el fraude mayor de la
historia de Costa Rica... Vivimos bajo una dictadura, y dicen que Picado es
títere de los hermanos Calderón". A esto se suman otros signos de descontento:
las brigadas de choque (grupos de acción callejera de afiliación comunista) y
sus arbitrariedades, el nepotismo, la corrupción y el fraude electoral. Además,
las expectativas populares de mejoramiento del nivel de vida no fueron
satisfechas.
Durante su gobierno se dictaron medidas que buscaron
infructuosamente restablecer la concordia entre los diversos sectores políticos
del país, entre ellas, la autorización para el regreso
de don José Figueres, la reestructuración de la Oficina de Control, para sanear
la administración de los fondos públicos, y la reforma al sistema electoral,
con el fin de sacar las elecciones del control directo del Poder Ejecutivo, y
erradicar las irregularidades que desde décadas atrás se practicaban. El
Proyecto de Código Electoral fue elaborado por diputados del Partido Vanguardia
Popular y del Republicano, y se aprobó en enero de 1946.
Pese a todos estos esfuerzos, a don Teodoro le tocó atravesar
un infierno hirviente de encendidas pasiones... Su destino le juega la mala
pasada de una elección que fue considerada espúrea; una opinión pública
hábilmente manipulada por las fuerzas conservadoras; y un partido, el suyo, en
que dominan por momentos los enemigos de su propósito ferviente de paz y de
concordia... Isaac Felipe Azofeifa. 1990, citado por Soto Harrison.
EL CENTRO PARA EL ESTUDIO DE LOS PROBLEMAS NACIONALES Y EL PARTIDO SOCIAL DEMOCRATA
El Centro para el Estudio de los
Problemas Nacionales fue un foro fundado en 1940 y sus miembros
eran fundamentalmente profesionales en Derecho. Se fue involucrando cada vez
más en la vida nacional y sus comentarios y propuestas salieron a la luz a
través de la Revista Surco, que fue su órgano
informativo.
Su principal ideólogo fue Rodrigo Facio quien propuso medidas
correctivas a la economía, entre ellas la necesidad de contar con una burguesía
fuerte que invirtiera en otras ramas alternativas al café, diversificando con
ello la economía y potenciando la competencia con las compañías norteamericanas
que tenían monopolizada la inversión.
Este grupo creía en la intervención del Estado y en la
justicia social, pero la subordinaba a la eficiencia económica; comulgaba con
la pequeña propiedad y el cooperativismo, y era abiertamente anticomunista,
por lo que proponía una armonización de las clases sociales.
Políticamente los centristas se organizaron alrededor del
Partido Social Demócrata, y dieron su apoyo a
José Figueres Ferrer.
Durante su exilio en México, Figueres se nutrió del roce con
otros exiliados y planteó una alternativa al reformismo oficial, con la cual,
al volver a Costa Rica, capturó el apoyo de empresarios medios, el campesinado
y la pequeña burguesía urbana, para fundar lo que en adelante llamaría la
"Segunda República".
REPRESION POLITICA Y DESPRESTIGIO DEL GOBIERNO
LA HUELGA DE BRAZOS CAIDOS, 1947
A pesar de la existencia del Código Electoral, la oposición
desconfía de las garantías electorales. En un clima de violencia, el 19 y 20 de
julio de 1947, en Cartago, se suscitan incidentes entre jóvenes oposicionistas
y policías, lo que provoca la represión por parte de éstos.
Estos actos conducen a la Huelga de Brazos Caídos que se
inicio el 21 de julio de 1947 con una gran manifestación de fuerza. Después de
la manifestación se declaró la huelga a nivel nacional el día 23 de julio, se
cerraron los bancos y puestos comerciales, y se produjeron disturbios y saqueos
en la capital y en Cartago. Fue fundamentalmente un paro patronal, pero contó
con apoyo popular.
El 2 de agosto un gran grupo de mujeres desfiló
frente a la Casa Presidencial exigiendo garantías electorales.
Los sucesos permitieron el enfrentamiento entre bandos,
incluidos los obreros, los bananeros y los muelleros de Puntarenas, movilizados
por los comunistas en apoyo al Gobierno.
Durante los días de huelga éste atemorizó a la población,
desató balaceras inútiles, apresó a mucha gente y trajo gente de la costa para
redoblar la vigilancia.
"En la tienda de don Antonio Gazel les compra a cada uno una
cobija, en el cuartel Bellavista les ponen un rifle viejo al hombro. Estas
pobres personas, mal alimentadas, con frío y sin ninguna educación, traen un
gran desprestigio al gobierno. El pueblo los llama "mariachis", y la oposición
los presenta como asesinos a sueldo". Acuña M. p. 112.
Su presencia en San José, con su humilde atuendo y
herramientas, fue usada por la publicidad para mostrar el horror de la amenaza
comunista.
Lo resultante de esta coyuntura fue el triunfo de la
oposición. El Gobierno le entregó el Tribunal Electoral, con tal de acabar con
la huelga, y los diputados gobiernistas se comprometieron a aceptar su
fallo.
Poco a poco toma cuerpo la sombra de los hermanos Calderón:
nepotismo, contratos dudosos, despilfarro, comunismo, y sobre todo, persecusión
a sus opositores.
Durante la campaña electoral aparece el bandolerismo político:
bombas, heridos, muertos, que van llenando de odio el ambiente y preparan los
ánimos para que al menor incidente estalle la guerra.

2. LA GUERRA CIVIL DE 1948
EL FRAUDE ELECTORAL
El 8 de febrero de 1948 se realizaron las elecciones. Se
enfrentan por la Presidencia de la República Rafael Angel Calderón Guardia,
por el partido Republicano, con el apoyo de los comunistas, y Otilio Ulate
Blanco, representante de la Oposición Nacional,
que incluía partidarios de su propio grupo, el Partido Unión Nacional, del
grupo figuerista, del "cortesista" y del Partido Social Demócrata. Según el
cómputo de votos, el Partido de Ulate resultó
triunfador en la elección presidencial (no así en la de diputados). El 28 de
febrero el Tribunal Electoral declaró
provisionalmente electo a Ulate como Presidente de la República (con el
voto salvado de uno de sus miembros), pero el
1º de marzo, ante una solicitud
del Dr. Calderón, el Congreso (de mayoría calderonista) anuló
el resultado de la votación, acusándola de fraudulenta. Entre los argumentos
que se presentaron para defender la nulidad están las irregularidades cometidas
con las cédulas de identidad, el hecho de que el padrón electoral estaba
incompleto, y el incendio de algunas papeletas electorales.

Manifestación de apoyo en la campaña electoral de
Otilio Ulate Blanco, Guadalupe de Goicoechea, 1948.
En estos días, en las calles de San José muchos calderonistas
desfilaban bajo la consigna de "Queremos votar" y atribuían la derrota al Lic.
Benjamín Odio, Director del Registro Electoral.
En realidad los fraudes electorales no eran nuevos en Costa
Rica. Se practicaban desde mucho tiempo atrás, pero esta coyuntura fue la
chispa que desató la tormenta, y fue el motivo inmediato para iniciar la guerra
civil, aunque el movimiento armado se venía preparando desde años atrás.

Don Otilio Ulate Blanco al salir del aula de
la Escuela Mauro Fernández, donde depositó su
voto en las elecciones de 1948. Detrás de El están
Carlos Luis Arce Soto, y Sáenz Iglesias.
José Figueres, líder de la guerra, afirmó que era imperativo
aprovechar este momento crucial y que "la revolución no se había hecho para
derrocar a un gobernante y establecer a otro, ni siquiera con el propósito
único de restablecer en Costa Rica el derecho electoral"; más bien se hizo con
el fin de instaurar lo que el llamó una "Segunda República", y cambiar los
derroteros económicos y sociales del Estado costarricense.
ASESINATO DEL DOCTOR VALVERDE VEGA
El 1º de marzo de 1948, mientras se realizaba la sesión del
Congreso, el Gobierno mandó vigilar la casa del
Dr. Carlos Luis Valverde Vega,
miembro de la oposición, que estaba ubicada en Barrio Don Bosco y era el
centro de operaciones del Partido Unión Nacional. Allí se produjo una
balacera, donde murieron dos policías: Adilio
González y José Alberto Chaves, y el Dr. Valverde Vega.
Una versión afirma que "La policía rodeó la casa. Carlos Luis
salió con un pañuelo blanco en la mano, pero de nada le valió; inmediatamente
comenzó un tiroteo en el que resultó herido de muerte por un tiro de
carabina".
La versión oficial afirma, en cambio, que los partidarios de
Ulate abrieron fuego sobre la policía, que había llegado a buscar armas. Dentro
de los responsables estuvo José Tavío y Silva, figura tenebrosa y prepotente, y
quien estaba al mando de las fuerzas del gobierno en ese operativo. Este
trágico hecho consternó a la opinión pública y terminó de encender los ánimos,
ya que el Dr. Valverde gozaba del cariño y la admiración de sus
conciudadanos.
LA GUERRA: ACTORES, FRENTES Y LUCHA
Después de la muerte del Dr. Valverde Vega y de la nulidad de
las elecciones, aumentaron los atentados y la zozobra, y se produjo el
levantamiento armado de José Figueres. El viernes 12 de marzo salió de San José
un destacamento con una misión: explorar una zona sospechosa, particularmente
la finca La Lucha, enclavada en las montañas de San Cristóbal. Se había
decidido apresar a Figueres, por tenencia ilícita de armas. En esta misión el
Gobierno sufrió la primera baja en la persona del Coronel Rigoberto Pacheco,
quien fue emboscado. A partir de este hecho, se inició el ataque por parte de
la Unidad Móvil, grupo de hombres del Gobierno bien entrenados y armados, los
cuales son derrotados el 14 de marzo, constituyendo este hecho la primera
victoria revolucionaria.
EL EJERCITO DE LIBERACION NACIONAL: LA OPOSICION
Dentro de los participantes en el Ejército de Liberación Nacional
existían claramente diferenciados dos grupos de combatientes: los soldados
reservistas o voluntarios, populares, la mayoría de ellos campesinos sin
experiencia, y los "glostoras" o "medallitas" que eran los de mayor estatus
social y cultural. Estos eran los miembros del Centro para el Estudio de los
Problemas Nacionales.
"...a cada rato se topaba uno con un "glostora". Siempre andan
con las mejores armas, pero no se sabía cual era su verdadero papel..."
Ramiro Barrantes. Excombatiente de San Isidro.
"No sólo se habían convertido en oficiales automáticamente,
sino que se iban adueñando de las mejores armas. Yo le pedía a Dios que
apareciera un "glostora" con una buena máquina". Ramiro Barrantes. Excombatiente de San Isidro.

Miembros del Ejército de Liberación Nacional a su ingreso
al Cuartel Bellavista en la madrugada del 27 de abril de 1948.
LA LEGION DEL CARIBE
La Legión del Caribe tuvo una participación importante durante la
Guerra Civil, estuvo patrocinada por Juan Rodríguez de República Dominicana, y
en ella participaron Rosendo Argüello de Nicaragua y José Figueres de Costa
Rica.
El 16 de diciembre de 1947 firmaron una alianza para derrocar
lo que denominaron las "dictaduras" de América: Nicaragua, República Dominicana
y Costa Rica.
Varios militares del Caribe vinieron a Costa Rica, y su papel
fue protagónico en la dirección de la lucha y en la consecución de las armas
revolucionarias, entre ellos Miguel Angel Ramírez
y Horacio Ornes.
También al grupo rebelde pertenecían empresarios medios y
profesionales, intelectuales, y un sector de la burguesía agroexportadora.

Batallón del Ejército de Liberación Nacional, 1948.
LOS OFICIALISTAS
El grueso de los soldados del ejército nacional que
combatieron a los revolucionarios estuvo conformado por gran número de peones,
de trabajadores bananeros, linieros y muelleros de Puntarenas, muchos de ellos
emigrados centroamericanos.
En Pérez Zeledón, por ejemplo, la tropa estaba conformada casi
totalmente por nicaragüenses y estaba comandada por el General Tijerino, quien
murió en combate.
Los comunistas tuvieron un gran papel al lado de los
combatientes del Gobierno. Uno de sus líderes fue
Carlos Luis Fallas (Calufa) quien tuvo una
protagónica participación luchando, principalmente en la zona de Dominical y
San Isidro de El General.
"Los vecinos de San Isidro recuerdan a los sucios linieros,
extenuados por los duros pedregales que conducen al Alto de San Juan, con los
zapatones despedazados... con sus machetes relucientes capaces de cortar pelos
en el aire, como hipnotizados por el gesto viril de Carlos Luis Fallas"...
Un campesino de La Palma recuerda: "Con el alma llena de
temores vi aparecer los malditos linieros. Nos habían dicho que era una turba
de expresidiarios nicaragüenses, de forajidos comunistas violadores, ladrones y
asesinos, quienes iban a San José a pasar un cuchillo a los que osaran oponerse
a sus sinvergüenzadas; pero eso no era verdad. Más bien fui yo, con algunos
amigos, el que empezó a insultarlos. Por eso hubo algunas peleas callejeras"
Acuña p. 288.
Por supuesto que en la dirigencia del grupo oficialista
también se incluían miembros de la clase ecónomicamente poderosa.
LOS FRENTES
La Guerra Civil tuvo varios frentes de lucha: Se luchó sobre
todo en Santa María de Dota, San Isidro de El General, El Empalme, el Tejar,
San Ramón, San Carlos y Limón. Los frentes fueron consolidados en menos de 15
días, mediante sucesivas derrotas a las fuerzas del Gobierno.
El comandante del frente norte
del Ejército de Liberación Nacional fue don Francisco Orlich Bolmarcich.
Este frente operaba en el sector de San Ramón y San Carlos y fue de gran ayuda
en la distracción de fuerzas del Gobierno. En la etapa final de la Guerra Civil
se unió con el resto del ejército.

Batallón del Ejército de Liberación Nacional, 1948.
SANTA MARIA DE DOTA
Aquí se encontraba el Cuartel General de Figueres, Comandante
en Jefe del Ejército de Liberación Nacional. La ubicación de Santa María
permitía cubrir San Isidro, y organizar desde allí la toma de Cartago. Este fue
el sitio en el cual se concentraron la mayoría de los efectivos para la toma
final de Cartago y Limón.

Jefatura Política de Coronado acribillada a balazos, 1948.
(Fotografía facilitada por Francisco Carreras Márquez)
SAN ISIDRO DE EL GENERAL
En Pérez Zeledón la plaza era de gran importancia y el
ejército revolucionario construyó trincheras a su alrededor. El día de la toma
se ocupó el aeropuerto, y se controlaron los medios de comunicación.
Los revolucionarios establecieron un puente aéreo entre el
aeropuerto Los Cipresales, de Guatemala, y el de San Isidro, para traer armas.
En los primeros viajes venían 700 rifles, ametralladoras livianas y parque, y
después continuaron los vuelos, a traer lo que el General Miguel Angel Ramírez,
Jefe del Estado Mayor, pidiera. El Gobierno por su parte no podía traer armas
del exterior, porque los Estados Unidos, en su política de neutralidad,
prohibieron a los países vecinos la venta de armas.
LIMON
La toma de Limón fue vital pues de ello dependía que se
recibieran armamentos por la vía marítima. En este proceso se destacó una
fuerza especial que fue conocida como Legión Caribe.
Carlos María Jiménez narra: "Se abrió la portezuela y saltamos
a tierra con ligereza y con los fusiles dispuestos a disparar contra el primer
mariachi negro que se pusiera delante de nosotros."
Una vez en la playa, el 11 de abril, los pelotones avanzaron
hacia la ciudad, sitiaron el cuartel y pidieron la rendición incondicional, con
la mediación del Vicario de Limón.
LA TOMA DE CARTAGO
Las fuerzas disponibles, con algunos reclutas voluntarios,
formaron desde Santa María un grupo de unos 600 combatientes que emprendieron
la marcha hacia Cartago, ciudad en la que entraron
el 12 de abril, instalando el Estado Mayor en el Colegio San Luis Gonzaga.

Un campesino vigila el cuartel de Cartago
durante el movimiento armado de 1948.
No se determina el bando político.
Este fue el principio de la derrota del Gobierno, pues a
partir de este hecho el Presidente Picado empezó a hablar de pactos.
El 13 de abril se realiza la Batalla de El Tejar,
una verdadera carnicería donde fueron totalmente derrotados los gobiernistas. De parte de
los revolucionarios fueron reportados 40 muertos, y del Gobierno, incluidos los
fusilados en Quebradillas, fueron 195.
Según Miguel Acuña "mientras en San José se hablaba de pactos,
en Cartago el cuartel se había rendido, la ciudad se vestía de gala para
recibir a los héroes, corría el licor, y grupos armados allanaban las casas de
los amigos del gobierno, para sacar a sus moradores a tiros y a patadas, bajo
la amenaza de la metralleta... Se ordenó destruir el licor, por ser la causa de
tantos desórdenes".
Para efectos de control hubo que instalar una oficina especial
para extender salvoconductos.
3. EL PACTO DE LA EMBAJADA DE MEXICO
La toma de Limón y de Cartago situa al Gobierno en una
situación sumamente difícil, y se empieza a hablar de pactos. El delegado del
Ejército Revolucionario fue el Pbro. Benjamín Núñez,
quien realiza reuniones con delegados oficialistas, y con los comunistas, tanto
en Ochomogo, como en la sede de la Embajada de México.
El 18 de abril el Presidente Picado dirigió una
carta al Dr. Calderón Guardia y a Manuel Mora
donde afirmaba: "circunstancias sumamente graves, de carácter internacional,
me obligaron a poner de lado mi orgullo para contemplar exclusivamente los
intereses de la patria. Puedo asegurarles a ustedes que fuerzas incontrastables
están absolutamente decididas a hacerme perder esta partida...." Acuña p. 265
Posiblemente Picado se refería a la presencia de soldados de
la Guardia Nacional de Nicaragua en la región norte de nuestro país, presencia
cuya responsabilidad se le atribuía a él mismo, y que complicaba aún más la
situación del país.
El conflicto armado finaliza el 19 de abril con la firma del
Pacto de la Embajada de México.
Por medio de este pacto, se llamó a ejercer la Presidencia de
la República al Ing. Santos León Herrera, para
terminar el período constitucional,
se dispuso que se facilitaría la salida de los jefes civiles y militares del
Gobierno, se garantizaba la vida y hacienda de los comprometidos en el
conflicto, y se adquiría el compromiso de no tomar represalias y de respetar y
mejorar las Garantías Sociales.
Sin embargo, parte de este Pacto se convirtió luego en
letra muerta.

José Figueres Ferrer, Otilio Ulate Blanco, Emma Gamboa
y miembros del Tribunal Electoral.
EL DESFILE DE LA VICTORIA
El Ejército de Liberación Nacional entró a San José en la
madrugada del 28 de abril, y recibió de inmediato los cuarteles. Ese mismo día
se realiza el Desfile de la Victoria. Desfilan
unos 1.200 hombres.
"Aquella mañana de vistosos uniformes, de gorros de campaña,
de cañones, de ametralladoras nuevas, de hombres vestidos de gangoche, de
jeeps cargados de héroes, de mujeres uniformadas... la multitud veía a
Figueres como el salvador de la patria." Acuña M. p. 312.

Desfile de la Victoria en la Sabana, 1948.

Vehículo blindado usado en la revolución, 1948.
4. LA POSGUERRA
EL GOBIERNO DE LOS 18 MESES Y LA MODERNIZACION DEL ESTADO:
Después del triunfo revolucionario, Figueres y Ulate firmaron
un pacto el 10 de mayo que estableció que la Junta
Revolucionaria gobernaría el país sin Congreso durante 18 meses, emitiendo
solamente decretos ley y que convocaría a una Asamblea Constituyente.
Esta Junta se conocería como "Junta Fundadora de la
Segunda República". La constitución de esta mostró que en realidad el objetivo
principal de Figueres no fue una cuestión de pureza electoral, sino algo mucho
más profundo: sus intenciones apuntaban hacia un nuevo proyecto de desarrollo.
Se estaba operando un reacomodo de las relaciones entre las clases sociales, y
al interior del grupo poderoso económicamente, para sustituir el poder de la
oligarquía cafetalera por un sector más dinámico, capaz de diversificar y
modernizar la economía. Se transformó el Instituto de Defensa del Café, se
fortaleció el Consejo Nacional de Producción, se fundó el Instituto
Costarricense de Electricidad (ICE), se nacionalizó
la banca, se abolió el ejército
y se dotó al país de una nueva constitución,
entre otras reformas. En total durante el período de la Junta se emitieron 834
decretos con carácter de ley.
LA VISION DE LOS VENCIDOS:
"Ganada la guerra hay que ganar la paz, y eso sólo se puede
conseguir a base de justicia, conciliación y sobre todo de cumplimiento de la
palabra empeñada" Teodoro Picado, citado por Oscar Aguilar p. 435.
Una vez instalada, la Junta comenzó un proceso de represión y
ataque a calderonistas y comunistas. Fueron intervenidos los bienes de las
personas relacionadas con el régimen anterior. Figueres se propuso afianzar el
triunfo militar devolviendo seguridad a los habitantes... y sancionando a todos
los "delincuentes". Se estableció el Tribunal de Sanciones Inmediatas
contra activistas caldero-comunistas de menor rango, por delitos como saqueo,
abuso de autoridad, robo, e incluso homicidio. También se formó el
Tribunal de Probidad contra la alta dirigencia
calderonista que contaba con bienes económicos, y a la cual se le achacaba el
delito de enriquecimiento ilícito. Dentro de esta política se incautan los
bienes de Calderón Guardia y Teodoro Picado.
Los empleados públicos fueron despedidos sin responsabilidad
patronal, Rafael Angel Calderón y Teodoro Picado fueron acusados de
traición a la patria, acuerdo que fue impugnado
posteriormente.
Calderón, Picado y muchos miembros de la alta dirigencia, así
como muchos excombatientes tuvieron que salir del país, pero la mayor dureza
fue sufrida por los comunistas. El partido fue proscrito en julio de 1948,
disposición que luego fue introducida en la Constitución de 1949.
VIDA COTIDIANA DE LA GUERRA CIVIL:
¿Cómo enrolarse como soldado?
"Dejé a Dimas y me fui a ver dónde era que podía enrolarme
como soldado y la verdad es que no pude encontrar ese lugar. Llegué a la
conclusión de que si uno poseía un arma, podía considerarse soldado"
Ramiro Barrantes. Excombatiente de San Isidro.
Nos formaron de nuevo y nos echaron otro discurso. Esta vez
nos pintaron la cosa con un poco más de realismo.
El oficial, mas o menos nos dijo: "Es necesario que estén bien
sabidos que para donde van, es un frente de batalla. Es caer prisioneros y
muchos regresar heridos. Todo esto es posible. Les ruego una cosa, agregó el
hombre. Si alguno de ustedes siente miedo, que sea valiente y lo demuestre
dando un paso adelante". A mi izquierda estaba mi buen amigo de infancia, al
que le decíamos Taucho. Ese fue el valiente que se animó a dar el paso al
frente y entregar el rifle.
Por abajo se oían los comentarios: "Mirá que cochinada de
hombre, vos que estás más cerca, patiale el culo". Ramiro Barrantes. Excombatiente de San Isidro.
"A muchos nos dio por rezar. Había un grupo que terminaba
un rosario y principiaba otro. No faltó alguno que le dio por acordarse de la
familia y rompía a llorar". Ramiro Barrantes. Excombatiente de San Isidro.
VICTIMAS Y MEMORIAS
"Una de las cosas deprimentes que tuvimos a la llegada (Pérez
Zeledón), fue la presencia de una gran fogata, donde se estaban quemando los
cuerpos de los muertos". Ramiro Barrantes. Excombatiente de San Isidro.
El costo de la guerra
Con esto se cierra el capítulo de la guerra, no sin antes
reflexionar acerca de si valía la pena que corriera tanta sangre para poder
cambiar el rumbo del Estado. Quizá si la cordura y el diálogo se hubieran
impuesto sobre el deseo de poder y la vanidad, la familia costarricense se
hubiera ahorrado muchos muertos, muchos destrozos en sus haciendas, dinero, y
sobre todo el sufrimiento de hermanos y vecinos maltratados por la experiencia
de la guerra y enemistados por varias décadas. Hasta ahora, más de 50 años
después, empieza a diluirse el protagonismo de la guerra del 48 en las campañas
electorales, ante la necesidad de que el pasado alimente proyectos de vida, y
no sea un simple combustible para resucitar las bajas pasiones.
EL CARDONAZO
El Cardonazo consistió en un cuartelazo llevado a cabo por el
propio Ministro de Seguridad Pública de la Junta de Gobierno, Edgar Cardona
Quirós el 2 de abril de 1949.
Cardona se apoderó del cuartel de Artillería mientras Fernando
Figuls tomó el Bellavista con un grupo de efectivos de la Inspección de
Hacienda. Cardona pedía a la Junta de Gobierno la nulidad de dos de sus
decretos leyes: la nacionalización bancaria y el impuesto del 10 por ciento al
capital. Además, exigía algunos cambios en la composición de la Junta pues
pedía la destitución de los ministros de Economía y Comercio y de Trabajo,
señores Alberto Martén y el Padre Benjamín Núñez.

Don José Figueres en el Cuartel Bellavista rodeado por
algunos de sus hombres leales. 4 de Abril de 1949
La aventura no duró mucho tiempo, y el cuartelazo fue
reprimido pocas horas después de haber estallado. Dentro del Cuartel de
Artillería muy pronto las fuerzas se dividieron en dos grupos, triunfando los
leales a la Junta de Gobierno, que facilitaron la entrada de Figueres en este
cuartel en las primeras horas del día tres de abril. Inmediatamente Figueres
pidió la rendición del Bellavista, negándose los hombres que ahí se encontraban
a la petición. Fue necesario entonces que fuerzas del Gobierno y hasta de
algunos voluntarios, rodearan el cuartel y ante aquella situación, los hombres
en él refugiados se rindieron al mediodía del 3 de abril. Hubo 9 muertos y 30
heridos. Con esto terminó el intento de Edgar Cardona, que nuestro pueblo,
siempre picaresco, llamó El Cardonazo.
RESUMEN
El doctor Calderón Guardia asumió la presidencia en 1940 con
el apoyo de muchos sectores del pueblo costarricense. Sin embargo, rápidamente
perdió el apoyo del sector conservador (cafetaleros, banqueros y comerciantes),
que formaron el Partido Demócrata, con don León Cortes como líder.
Además, hubo una gran crisis económica en el país durante esos
años, que se agravó por la segunda guerra mundial.
José Figueres Ferrer había salido del país en 1942, expulsado
por un discurso que dio por radio América Latina en contra del gobierno de
Calderón Guardia que era el presidente en ese momento.
Así, cuando Figueres regresó a Costa Rica, siendo presidente
Teodoro Picado, entró en contacto con personas que estaban en contra del
partido del gobierno, cuyo candidato era Calderón Guardia.
El motivo final que desató la guerra civil de 1948 fue la
anulación de las elecciones de ese año. Para esas votaciones se habían
presentado dos grupos políticos definidos.
El llamado “Bloque de la Victoria” formado por los partidos
Republicano Nacional y Vanguardia Popular. El candidato era Calderón
Guardia.
El otro llamado “Bloque de la Oposición” formado por los
partidos Demócrata, Unión Nacional y Cortesistas Independientes. Su candidato
era el periodista Otilio Ulate Blanco.
Otro problema fue que el 10 de febrero, la mayoría del
material electoral fue destruido por un “misterioso incendio“ y el candidato
Calderón Guardia pidió al congreso la anulación de las elecciones. Esto
provocó acusaciones de fraude contra el partido del gobierno y dio inicio a la
guerra civil de 1948.
La Guerra Civil
La guerra civil se inició el 12 de marzo de 1948, cuando
Figueres se levantó en armas contra el gobierno.
Su estrategia fue tomar las principales ciudades y luego la
capital, San José.
La defensa del gobierno no estuvo bien preparada y quedó
prácticamente en manos de los obreros del partido Vanguardia Popular
(comunista).
A este partido le interesaba el mantenimiento del Seguro
Social, las leyes laborales y las garantías sociales. Ellos decidieran detener
la lucha cuando les garantizaron que sus peticiones se cumplieran.
El 19 de abril finalizó la guerra civil, con la firma del
pacto de la Embajada de México. Con arreglo a ese pacto se entregó el gobierno
a un presidente interino.
Entonces se formó una Junta de Gobierno presidida por Figueres
que 18 meses después entregó el poder a Otilio Ulate, el presidente electo.
Una de las tareas de esa junta fue convocar a elecciones para
designar una asamblea constituyente, que redactó la constitución de 1949, en
vigencia hasta nuestros días.
Don Otilio Ulate asumió la presidencia después del plazo
fijado y tuvo un periodo de gobierno bastante tranquilo durante los 4 años.
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