HOJA SUELTA
COMPAÑEROS:
La suerte del país está echada: ya estamos los costarricenses a punto de
lograr las garantís reales y efectivas de sufragio que hemos venido pidiendo, y de
reconquistar así el decoro de Costa Rica, porque la MAGNA HUELGA
GENERAL DE BRAZOS CAIDOS es ya un triunfo seguro.
En todo el país ha respondido la gente: la nación va hacia la parálisis
completa, que brindará al pueblo el más hermoso triunfo cívico que puede
imaginarse contra las armas y contra sayones que han demostrado no tener nada de
respeto para la vida humana.
Con unas empresas más que se paralicen, y capitulan los mandones que
han empobrecido, vilipendiado y ensangrentado a nuestro país.
¡Sumemos nuestro esfuerzo a la huelga! Incorporémonos a esa legión de
ciudadanos valientes y decididos que tienen a los militarotes y a los verdugos "en
jaque". Es una huelga pacífica pero firme; ordenada pero resistente; con un
esfuerzo más, y estaremos ya en los tiempos de orden, tranquilidad, honradez y
decencia que todos deseamos para nuestra patria.
Sigamos el ejemplo edificante de los empleados de Bancos, de los
empleados de comercio, de los profesionales, de los estudiantes, de todos los que
durante cinco días de huelga ya han hecho esfuerzos Y sacrificios por limpiar a
Costa Rica. Todos esos hombres han tomado su decision sin miedo a represalias,
porque la huelga no va contra las empresas; es UNA HUELGA INSPIRADA EN
LOS MAS FIRMES INTERESES PATRIOTICOS, y además, es una huelga
colectiva; nadie debe temer, todos debemos sumarnos a este movimiento de
resistencia pasiva que pondrá a Costa Rica de nuevo en la cúspide de las naciones
civilizadas.
En el caso nuestro, nada debe atemorizarnos; la Empresa no tomará
represalias, estamos seguros, por los motivos que ya han dicho; debemos ponernos
decididamente del lado de la ciudadanía sana, y parar nuestros trabajos en
beneficio y servicio de la patria. Ya algunos hicieron sacrificio de sus vidas por la
causa; ¡TENEMOS QUE SEGUIR EL EJEMPLO DE TODOS LOS QUE ESTAN
EN ESTE MAGNO ESFUERZO! ¡HAY QUE IR A LA HUELGA! Es la patria
que lo pide.
Es la oportunidad única de acabar con tanta politiquería corruptora, con
esa nefasta argolla comunistoide -militarizada- saqueadora que se ha entronizado
en el poder. ¡Acabemos con ella, companeros! Trabajemos por la patria
consolidando la huelga; si detenemos nuesrra empresa, la huelga está ganada. Esta es una
responsabilidad muy grande; no la rehuyamos.
COMITE DE HUELGA DE LA EMPRESA.-
(Hoja suelta, julio 1947).
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