
Ernesto Zumbado Ureña
El siguiente es un una pequeña parte extraida del testimonio del
excombatiente Emigdio (Millo) Ureña, donde hace mención al héroe Ernesto
Zumbado. Los sucesos que esta narrando se refieren al contrataque de las
fuerzas figueristas en la Batalla de El Empalme.
Cogimos comida caliente, estañones de gasolina, una planta de
radio, muchas cosas allí en la Sierra y luego nos pusimos a taponear los
caminos. En esas Chuta Barquero, de Pavas, se hirió un dedo con una
ametralladora que se le encasquilló. Chuta le dijo a Ernesto Zumbado, un
muchacho de Santa María que fuera a traer agua y Ernesto se fue en efecto a
buscarla cuando fue hecho prisionero por unos soldados del Gobierno que
estaban por allí. Lo llevaron a Frailes. Creían, por ser Ernesto alto, blanco,
de pelo rojizo, que era alemán y sólo el alemán le decían los captores.
En Frailes lo pusieron detrás de la escuela y allí lo
fusilaron. Lo enterraron a medias por lo que luego se le sacó de la fosa y se
le llevó al cementerio del pueblo, enterrándolo como es debido. Años más
tarde sus restos fueron trasladados a Santa María de Dota. El parque de esa
ciudad lleva su nombre.

Homenaje a Ernesto Zumbado Ureña
valiente soldado y ejemplar ciudadano
que ofrendo su vida por las libertades patrias
en la Guerra Civil de 1948
Homenaje de la Municipalidad de Dota
En el cincuentenario de
la muerte del héroe
Marzo 1998

Plaza Nicolás Marín *
Nicolás Marín Conejo
Los defensores de la Sierra, visto el formidable ataque que se
les hacía, tras sostener un rato el fuego, con armas que no eran del todo
apropiadas, se vieron obligados a retirarse a como fueron pudiendo, metiéndose
entre tupidas enredaderas de moras que les destrozaban con sus púas, las carnes
y la ropa, y así se fueron alejando del frente. Nicolás Marín salió, lo
capturaron elementos de la Unidad Móvil que lo llevaron a San José para que
fuera allá interrogado. El Mártir guarda silencio y no revela sus secretos.
Tavío, experto en torturas, y algunos otros lo torturaron hasta la muerte.
Los médicos que realizaron la autopsia declararon que Marín
falleció a resultas de heridas con arma de fuego y heridas contundentes en la
cabeza. En este crimen resultaron implicados el mismo Tavío, Mariano Fournier
y Aureo Morales. De Morales y Tavío todo lo malo que se les puede achacar es
poco. El cadaver mutilado de Marín, fue tirado en una cuneta cerca de donde
hoy se levanta el edificio de la Nunciatura Apostólica. Después de terminada la
guerra, el Tribunal de Sanciones Inmediatas condenó a cada uno de los tres
implicados en este asesinato a treinta años de prisión que no cumplieron por
estar fuera del país, y porque años más tarde se dio un amnistía total.
Tomado de "La Guerra de Figueres: Crónica de ocho años" de Guillermo
Villegas Hoffmeister, EUNED. Pág, 322 y 323.
Para detallar un poco más, transcribimos parte de un reportaje
de Max E. Jiménez, Corresponsal de la Estrella de Panamá, donde narró así lo
sucedido a Nicolás Marín:
"Nicolás Marín, Colacho como le llamábamos sus amigos, fue
hecho prisonero y se le llevó a la Estación de Policía... Su epílogo comienza
a la orilla de un cafetal, sobre el camino hacia Pavas (oeste de San José):
allí apareció horas después su cadáver, el cráneo deshecho a golpe de culata,
las orejas cortadas con filoso cuchillo, un ojo vaciado y un taco de cigarrillo
en la cavidad, los órganos genitales deshechos, dos balazos en el estómago. La
macabra figura había sido metida en un saco de henequén... Tal el crimen
espantoso cometido en la persona de un humilde empleado de tienda..."
* Esta Plaza es la que queda en Barrio México en San
José. En honor a Nicolás Marín le pusieron su nombre, sin embargo, pareciera
que ya no lo tiene, pues no hay ninguna placa que haga mención de él, de hecho
se le llama ahora "Plaza México". Eso sí, en el costado noroeste de la Plaza
inauguraron en 1990 una Biblioteca Infantil que lleva el nombre de Dr. Rafael
Angel Calderón Guardia. De este hecho, si hay varias placas.
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